Saludablemente

12, Enero 2021

¿Por qué se nos mezclan las palabras al hablar?

Aunque puede resultar gracioso o incómodo, es algo que nos pasó a todos alguna vez. Este fenómeno, conocido como lapsus linguae, suele aparecer por razones tan cotidianas como el cansancio, el estrés o simplemente hablar demasiado rápido.

Error del habla lapsus linguae

Seguramente alguna vez te pasó. Estás hablando con alguien, contando una anécdota o respondiendo rápido en medio de una conversación, y de repente las palabras se mezclan. Querías decir una frase simple, pero terminaste pronunciando algo completamente distinto: “apagar la puerta y cerrar la luz”, “me se cayó” o cualquier otra combinación extraña que hace reír a todos, incluso a vos mismo.

¿Por qué ocurre esto? ¿Es simplemente una distracción? ¿Tiene relación con la dislexia? La ciencia lleva años estudiando estos pequeños errores del habla, conocidos como lapsus linguae.

Qué dice la ciencia

Aunque solemos pensar que hablar es algo automático, lo cierto es que el cerebro realiza un proceso extremadamente complejo en cuestión de milisegundos. Antes de pronunciar una frase, nuestra mente organiza ideas, selecciona palabras, estructura sonidos y coordina movimientos muy precisos de la boca y la lengua.

En ese proceso, algunas palabras o sílabas pueden “cruzarse” entre sí. Por eso aparecen errores involuntarios en los que cambiamos sonidos, invertimos términos o mezclamos expresiones sin darnos cuenta.

Los especialistas explican que estos lapsus son completamente normales y que suelen aparecer con más frecuencia cuando estamos cansados, estresados, distraídos o pensando demasiado rápido lo que queremos decir.

Cuando el cerebro va más rápido que la boca

Lapsus linguae palabras mezcladas

Muchas veces, el problema no está en el lenguaje sino en la velocidad con la que el cerebro trabaja. Mientras hablamos, nuestra mente ya está pensando en las palabras que siguen, y esa superposición puede generar pequeñas confusiones.

Por eso existen frases involuntarias que terminan siendo graciosas o absurdas. Algunas personas cambian sílabas entre palabras cercanas, mientras que otras directamente alteran el orden de toda la oración.

Este tipo de errores son tan comunes que incluso tienen distintas categorías dentro de la lingüística. Algunos consisten en invertir sonidos y otros en anticipar palabras que todavía no tocaba decir.

¿Tiene relación con la dislexia?

No necesariamente. Los especialistas remarcan que los lapsus ocasionales forman parte del funcionamiento normal del lenguaje y no deben confundirse con trastornos como la dislexia.

La dislexia está relacionada principalmente con dificultades persistentes en la lectura y la escritura, mientras que estos errores cotidianos del habla pueden aparecer en cualquier persona, incluso cuando domina perfectamente el lenguaje.

Entonces, si alguna vez dijiste algo totalmente distinto a lo que querías expresar, no hay demasiado de qué preocuparse. Probablemente solo sea una muestra de lo rápido —y complejo— que trabaja el cerebro humano.

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