Maternidad

12, Enero 2021

Construí conexiones a través del lenguaje

Aunque cada infante tiene su propio ritmo de desarrollo, los expertos concuerdan en la importancia crucial de los primeros días de vida en este proceso. Según UNICEF, “los primeros 1000 días de vida pueden definir el futuro de un niño”, influyendo significativamente en su desarrollo cerebral, salud, felicidad y capacidad de aprendizaje en la escuela, entre otros aspectos. Desde la exposición temprana a sonidos e imágenes hasta la relevancia de las interacciones familiares, diversos factores influyen en este período.

Padre sostiene a un bebé que está boca arriba mirándolo con cara de sorpresa

El lenguaje de los bebés comienza mucho antes de que empiecen a hablar, manifestándose a través de miradas, gestos y balbuceos y se enriquece cuando está imbuido de un sentimiento seguro de amor, que lleva al disfrute del avance en la comunicación hablada. Los silencios, el ritmo y la entonación que los padres y madres a menudo demuestran sin darse cuenta de su relevancia para el desarrollo de las estructuras lingüísticas.

Los adultos no solo deben hablarle al niño, sino que también deben escuchar lo que dicen, mostrando interés por su contenido lingüístico y creando un ambiente de diálogo y placer al jugar con las palabras. Prestar atención al bebé, mirarlo a los ojos, tener paciencia y hablarle, ya que incluso cuando los padres creen que el bebé no los entiende, él sí percibe sus emociones a través de la expresión facial, lo que fomenta la apertura al lenguaje y su enriquecimiento posterior. También destacó la necesidad de evitar comparaciones entre niños, ya que cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo.

Cualquier preocupación sobre un posible desarrollo atípico debe ser discutida con el o la pediatra quien evaluará los indicadores de alerta temprana y derivará a especialistas según sea necesario, ante señales como escasez de vocabulario, falta de gestos comunicativos o historial familiar de dificultades con el lenguaje.

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