12, Enero 2021
Chocolate: cómo disfrutarlo de manera saludable
Hay pequeños placeres que nos acompañan en distintos momentos del día. Un cuadradito después del almuerzo, una cucharada de cacao en el desayuno, algo dulce para compartir con un café. El chocolate es, sin dudas, uno de ellos.

La buena noticia es que disfrutarlo también puede ser parte de una alimentación equilibrada. La clave está en elegir bien, cuidar las cantidades y encontrar la forma de incorporarlo que mejor nos haga sentir.
Pero, ¿qué prioridades tiene el chocolate que lo hacen tan interesante para nuestra salud? ¿Todos son iguales? ¿Hay alguno mejor que otro? Te contamos qué mirar a la hora de elegirlo y algunas ideas simples para sumarlo a tu rutina diaria.
El cacao: el protagonista del bienestar
Cuanto más cerca está un chocolate del cacao original, más conserva algunos de los compuestos naturales presentes en el grano. Entre ellos están los flavanoles, un tipo de polifenol (antioxidante) que se encuentra naturalmente en el cacao y que es estudiado por su relación con la salud cardiovascular y el funcionamiento de los vasos sanguíneos.
Distintos estudios encontraron que el consumo de cacao o chocolate negro puede tener efectos favorables, especialmente sobre la función vascular y, en menor medida, sobre algunos indicadores como la presión arterial y el colesterol. Una revisión reciente que analizó 31 estudios con casi 2.000 participantes encontró pequeñas mejoras en algunos de estos parámetros.
Chocolate amargo o negro: ¿por qué es la mejor opción?

No todos los chocolates que encontrás en el supermercado aportan lo mismo. En general, el chocolate negro o amargo tiene una mayor proporción de cacao que el chocolate con leche y, por eso, aporta más flavanoles y menos azúcar.
Las variedades de chocolate negro pueden tener entre 50% y 90% de sólidos de cacao. Si querés incorporarlo de manera habitual, lo ideal es priorizar opciones con un 70% de cacao o más.
Cómo elegir un buen chocolate
A la hora de comprar, guardate estos cuatro tips simples:
✅ Porcentaje alto de cacao:Mínimo 70% para aprovechar sus beneficios.
✅ Lista de ingredientes sencilla: Que el primer ingrediente sea pasta de cacao, no azúcar.
✅ Menor cantidad de azúcares agregados posibles.
✅ Porción consciente: Una cantidad que disfrutes sin sentir la necesidad de comer más.
Si querés incorporarlo de manera habitual, lo ideal es priorizar opciones con un 70% de cacao o más.
¿Cuánto chocolate podemos comer?
No hay una cantidad que sea igual para todas las personas. Depende de la alimentación de cada uno, sus necesidades y sus hábitos.
Como referencia, unos 20 a 30 gramos —aproximadamente dos o tres cuadraditos, según la tableta— pueden ser una porción razonable para disfrutarlo sin que ocupe demasiado lugar dentro de la alimentación diaria.
El chocolate negro también es un alimento energético: unos 28 gramos pueden aportar alrededor de 150 a 170 calorías.
Unos 20 a 30 gramos —dos o tres cuadraditos— pueden ser una porción razonable para disfrutarlo.
5 ideas simples y saludables para disfrutar el chocolate
No hace falta reservarlo para una ocasión especial. Hay muchas formas sencillas de incorporarlo.
🍓 1. Con frutas: Frutillas, banana, pera, naranja o frutos rojos combinan muy bien con chocolate amargo. Un poco de chocolate derretido puede convertir una fruta en un postre delicioso y simple.
🥣 2. En el desayuno: Una cucharadita de cacao amargo sin azúcar puede darle un toque diferente a la avena, el yogur o un licuado. Sumale fruta y frutos secos y tenés una combinación completa.
🥜 3. Con frutos secos: Almendras, nueces, avellanas y chocolate amargo son una combinación que, además de rica, suma diferentes nutrientes y texturas.
🍪 4. En recetas caseras: El cacao puede ser protagonista de budines, panqueques, muffins o galletitas. Una buena idea es probar recetas caseras en las que puedas controlar la cantidad de azúcar.
☕ 5. Para disfrutarlo sin apuro: Unos cuadraditos de chocolate con un café, un té o simplemente solos.
Comelos despacio. Prestá atención al sabor, al aroma y a la textura.Cuando practicamos la alimentación consciente y disfrutamos plenamente lo que comemos, el cuerpo nos pide menos cantidad para sentirse satisfecho.
