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12, Enero 2021

“Fingir demencia”: cuando una expresión viral invisibiliza una enfermedad real

La frase se instaló en redes sociales, memes y conversaciones cotidianas como una forma humorística de evitar responsabilidades o mirar hacia otro lado. Sin embargo, detrás de ese uso aparentemente inocente existe una realidad que atraviesa a cientos de miles de personas y familias.

Fingir demencia alma wild fi

Fingimos demencia y seguimos“. La expresión se volvió parte del lenguaje cotidiano, especialmente en redes sociales, donde suele utilizarse en tono de broma para describir situaciones que preferimos ignorar, evitar o dejar pasar.

Su popularidad creció al ritmo de memes, publicaciones virales y comentarios informales. Sin embargo, lo que para muchos representa una frase graciosa o una manera de relativizar un problema, para otros remite a una enfermedad que afecta profundamente la vida de quienes la padecen y de sus seres queridos.

Las palabras importan

Las expresiones que utilizamos todos los días no son neutrales. El lenguaje refleja cómo entendemos el mundo y también influye en la forma en que percibimos determinadas realidades.

El uso coloquial de la frase “fingir demencia” puede contribuir a minimizar o distorsionar el significado de una condición que implica un deterioro progresivo de funciones cognitivas como la memoria, el razonamiento, la orientación, el lenguaje y la capacidad para realizar actividades cotidianas.

Según estimaciones internacionales, la demencia representa uno de los principales desafíos de salud pública asociados al envejecimiento de la población. En Argentina, más de 500.000 personas conviven con algún tipo de demencia, siendo la enfermedad de Alzheimer la causa más frecuente.

Detrás de cada diagnóstico existen historias personales, familias que reorganizan su vida para brindar cuidados y personas que enfrentan cambios profundos en su autonomía e independencia.

Una campaña para poner el tema sobre la mesa

Fingir demencia

Con el objetivo de generar conciencia sobre esta problemática, la ONG A.L.M.A. (Asociación Lucha contra el Mal de Alzheimer y Alteraciones Semejantes de la República Argentina) impulsó junto a la agencia creativa Wild Fi la campaña “Demencia Registrada“.

La iniciativa partió de una acción tan original como simbólica: registrar oficialmente la expresión “Fingir demencia” como marca en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).

A partir de allí, la campaña desarrolló distintas intervenciones para llamar la atención sobre el uso indiscriminado del término. Entre las más comentadas estuvo el envío de cartas documento en tono humorístico a influencers y figuras públicas que habían utilizado la frase en redes sociales.

Además, cada vez que alguien publicaba la expresión, las plataformas de la campaña respondían directamente para abrir una conversación sobre el verdadero significado de la demencia y el impacto que puede tener la banalización de una enfermedad.

El mensaje central fue claro: “La demencia no se finge, se padece“.

Más allá de una frase

Las campañas de concientización suelen partir de una premisa simple: aquello que nombramos importa. Y cuando determinadas expresiones se vuelven habituales, vale la pena detenerse a pensar qué significan realmente y qué efectos pueden generar.

La propuesta de A.L.M.A. no busca señalar ni culpabilizar a quienes utilizan la frase, sino invitar a una reflexión colectiva sobre el peso de las palabras y sobre la necesidad de construir una sociedad más informada y sensible frente a enfermedades que afectan a millones de personas en todo el mundo.

Porque detrás de una expresión viral hay una realidad que merece ser comprendida. Y porque la demencia no es una actitud ni una excusa: es una condición de salud que requiere acompañamiento, comprensión y respeto.

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