Saludablemente

12, Enero 2021

Efecto umbral: por qué olvidamos lo que íbamos a hacer al cruzar una puerta

¿Te pasó alguna vez tener una idea clara, caminar hacia otra habitación y, al llegar, quedarte en blanco? No es distracción ni mala memoria. Se trata del “efecto umbral” o “efecto de la puerta”, un fenómeno cognitivo que explica por qué cambiar de ambiente puede interrumpir lo que estábamos pensando.

 ¿Qué es el efecto umbral?

El efecto umbral se refiere a esa sensación de olvido que ocurre justo después de atravesar una puerta o cambiar de contexto físico.

La explicación está en cómo el cerebro organiza la experiencia. No vivimos los acontecimientos como una secuencia continua, sino como “episodios” o capítulos mentales. Cada vez que cambia el entorno, la mente actualiza el contexto. Ese cambio funciona como un punto y aparte. En ese pequeño corte, la intención que traíamos puede perder prioridad y quedar temporalmente fuera del foco consciente.

No se elimina, deja de estar activa. 

Investigaciones experimentales realizadas en 2011 por científicos de la Universidad de Notre Dame comprobaron este efecto. En el estudio, los participantes debían trasladar objetos entre habitaciones reales y virtuales. Los resultados mostraron que recordaban menos información cuando atravesaban una puerta que cuando recorrían la misma distancia dentro del mismo espacio. El cambio de ambiente actuaba como un evento límite que segmentaba la memoria.

¿Por qué ocurre?

El efecto umbral involucra dos sistemas clave:

  • Memoria de trabajo: sostiene información durante unos segundos para realizar tareas inmediatas.
  • Memoria episódica: organiza recuerdos según el lugar y el momento.

Cuando atravesamos un umbral, el cerebro reorganiza el contexto mental para adaptarse al nuevo entorno. Esa reorganización es útil, nos permite procesar mejor lo que ocurre alrededor, pero puede provocar que olvidemos lo que estábamos por hacer.

Cuando atravesamos un umbral, el cerebro reorganiza el contexto mental para adaptarse al nuevo entorno.

Los estudios muestran que este fenómeno no está asociado con la edad ni con problemas cognitivos. Es un mecanismo normal y universal.

¿Qué podemos hacer para mitigarlo?

Aunque es natural, algunas estrategias pueden ayudar:

👉🏼 Repetir en voz alta lo que tenías que hacer antes de cambiar de habitación.

👉🏼 Visualizar la acción al entrar al nuevo espacio.

👉🏼 Asociar la tarea con un objeto concreto.

👉🏼 Mantener rutinas vinculadas a espacios específicos.

Compartilo en: