12, Enero 2021
Sharenting: el riesgo de exponer a los hijos en redes sociales
Publicar fotos y videos de los hijos es una práctica cada vez más común, pero el “sharenting” abre interrogantes sobre privacidad, identidad y seguridad en internet.
El término sharenting surge de la combinación de “share” (compartir) y “parenting” (crianza) y describe la práctica de difundir en redes sociales información, imágenes y momentos de la vida de los hijos.
Aunque muchas veces responde al orgullo o al deseo de compartir con familiares y amigos, especialistas advierten que esta exposición crea una huella digital temprana que los niños no eligen ni controlan.
¿Qué es el sharenting y por qué preocupa?
El sharenting ocurre cuando madres y padres publican información, fotos, rutinas o detalles personales de sus hijos de manera frecuente. El problema no es una publicación aislada, sino la construcción de una huella digital desde edades muy tempranas, muchas veces sin el consentimiento del niño.
Esta exposición puede incluir datos sensibles: nombre completo, edad, colegio, ubicación, problemas de salud o situaciones emocionales. Una vez que ese contenido circula online, es difícil controlar quién lo guarda, lo comparte o lo reutiliza.
Expertos en protección de datos señalan que los niños están desarrollando su identidad en un entorno donde ya existe un “archivo digital” previo creado por terceros.

Los principales riesgos
El problema no es una foto aislada, sino la acumulación de datos personales a lo largo del tiempo. Entre los riesgos más señalados están:
- Pérdida de privacidad e identidad digital sin consentimiento.
- Uso indebido de imágenes por terceros.
- Posible ciberacoso en etapas posteriores.
- Conflictos familiares cuando el niño crece y no aprueba lo que se publicó.
Además, compartir situaciones íntimas o vulnerables puede afectar la autoestima y la construcción de la identidad en el futuro.
Cómo compartir con mayor conciencia
Los especialistas recomiendan adoptar criterios de prudencia:
- Evitar datos sensibles (ubicación, colegio, rutinas).
- Configurar correctamente la privacidad de las cuentas.
- No publicar contenido que pueda resultar humillante.
- Preguntarse antes de subir algo: ¿mi hijo estaría de acuerdo en unos años?
En la era digital, la crianza también implica proteger la identidad online. Porque lo que hoy parece un recuerdo familiar puede convertirse mañana en una marca permanente en internet.
