12, Enero 2021
¿La mente crea o recibe pensamientos?
Investigaciones recientes en neurociencia y psicología sugieren que muchos pensamientos surgen antes de que seamos conscientes de ellos. Una mirada que cambia la forma de entender la mente, la creatividad y la salud mental.
Pensamientos que aparecen antes de pensarlos
Durante décadas dimos por sentado que somos los autores directos de nuestros pensamientos. Sin embargo, estudios en neurociencia cognitiva cuestionan esta idea. Experimentos de laboratorio, replicados y revisados en los últimos años, muestran que la actividad cerebral asociada a una decisión o pensamiento comienza milisegundos antes de que la persona tome conciencia de él (lo que propone que la conciencia llega después, no antes).
En los últimos años, revisiones publicadas en revistas científicas especializadas coinciden en que gran parte de la actividad mental ocurre de manera automática y no consciente, y que la sensación de “decidir” o “pensar” puede ser, en muchos casos, una interpretación posterior del cerebro.

La conciencia como observadora
Desde esta perspectiva, la conciencia no sería tanto una fábrica de pensamientos como un espacio de observación. Diversas líneas de investigación en psicología cognitiva describen al pensamiento consciente como el acceso final a procesos que ya estaban en marcha en niveles más profundos del sistema nervioso.
Los estudios sobre mindfulness y meditación refuerzan esta idea: cuando la mente se aquieta, los pensamientos no desaparecen, sino que emergen espontáneamente y se disuelven cuando la atención se desplaza. Esto respalda enfoques terapéuticos actuales que proponen observar los pensamientos sin identificarse con ellos, en lugar de intentar controlarlos.
Creatividad, intuición y una idea de David Lynch
Esta mirada no implica que el cerebro sea literalmente “una radio” captando señales externas, pero la metáfora resulta útil para pensar ciertos procesos creativos. El director David Lynch solía decir que las ideas “ya están ahí” y que el trabajo del creador consiste en sintonizar una frecuencia adecuada para captarlas, más que forzarlas.
Aunque Lynch hablaba desde la experiencia artística, su intuición dialoga con estas teorías contemporáneas: la creatividad, como muchos pensamientos, no siempre se construye paso a paso, sino que irrumpe, aparece y luego se desarrolla conscientemente.

Un cambio de enfoque con impacto en el bienestar
Comprender que no elegimos deliberadamente cada pensamiento puede aliviar la autoexigencia y la culpa asociadas a la ansiedad o la rumiación mental. La evidencia científica reciente apunta a que la claridad mental no surge del control absoluto, sino de una relación más consciente y menos reactiva con lo que pensamos.
La mente, entonces, podría entenderse menos como una autora constante y más como un sistema que recibe, procesa y revela contenidos que ya estaban en movimiento.
