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12, Enero 2021

De las pantallas al refugio de los libros

Vivimos conectados casi todo el tiempo: saltamos de una notificación a otra, revisamos mails fuera del horario de trabajo y nos cuesta encontrar un momento para hacer una pausa. En ese contexto, la lectura y la escritura pueden convertirse en una forma de cambiar el ritmo y dedicarle tiempo a algo distinto.

En el último episodio del podcast Más allá del diálogo, conversamos con la escritora y creadora de contenido Agustina Gómez Orfila sobre los desafíos de comunicar en tiempos de videos cortos, el vínculo entre las redes sociales y la lectura, y el lugar que los libros y la escritura pueden ocupar en nuestra vida cotidiana.

De las redes sociales al libro en papel

Agus encontró en las redes sociales una manera de compartir su pasión por la lectura. En 2021 comenzó a publicar reseñas en videos de menos de un minuto y, desde entonces, construyó una comunidad de jóvenes lectores.

Su experiencia también le permitió conocer de cerca una de las contradicciones de la vida digital: las mismas plataformas que nos acercan a nuevos contenidos pueden dificultar que sostengamos la atención durante mucho tiempo.

La conexión permanente tampoco termina cuando dejamos de trabajar o estudiar. Muchas veces seguimos pendientes de los mensajes, el correo electrónico o el aula virtual, incluso cuando ya no es necesario. Así, encontrar un momento para concentrarnos en una sola actividad se vuelve cada vez más difícil.

Frente a ese ritmo, leer propone una experiencia diferente. “Te ayuda a apagar la cabeza y alejarte de la rutina. Te da la oportunidad de enfocar la mente en una sola cosa, algo re necesario hoy”, explica Agus.

Aunque las redes sociales pueden ser una gran puerta de entrada al mundo de los libros, la lectura invita a detenerse, seguir una historia y permanecer en ella sin saltar constantemente de un estímulo a otro. Unos minutos durante un viaje en colectivo o antes de dormir pueden ser una buena manera de incorporar ese espacio a la rutina.

Leer también es compartir

Lejos de ser una actividad solitaria o reservada para unos pocos, la lectura encontró en las redes sociales nuevas formas de encuentro. Las recomendaciones, las reseñas y las conversaciones entre lectores ayudan a descubrir historias, intercambiar opiniones y acercar los libros a personas que quizás nunca se habían interesado por ellos.

En ese escenario, también cambió la relación entre escritores y lectores. Compartir el proceso creativo, hablar sobre las historias y mostrar lo que sucede detrás de un libro permite construir vínculos más cercanos y hacer que la literatura forme parte de las conversaciones cotidianas.

Pero la transformación digital también abre preguntas sobre la creación. En un contexto atravesado por herramientas de inteligencia artificial y contenidos producidos de manera automática, la mirada personal, las experiencias y la sensibilidad de quien escribe adquieren un valor particular. La tecnología puede ofrecer nuevas posibilidades, pero la voz propia sigue siendo parte fundamental de una obra.

Escribir para poner en palabras lo que nos pasa

Además de la lectura, Agus destaca el lugar que ocupa la escritura en su vida, tanto a través de la ficción como en prácticas más cotidianas, como llevar un diario personal.

Escribir puede ayudarnos a ordenar pensamientos, reconocer emociones y encontrar otras perspectivas sobre situaciones que nos preocupan. No siempre se trata de llegar a una respuesta; a veces, poner algo en palabras es una forma de empezar a comprenderlo.

“Si no lo ponés en palabras, ¿cómo vas a afrontar lo que te pasa?”, reflexiona Agustina.

No hace falta escribir una novela ni encontrar las palabras perfectas. Anotar una idea, contar cómo nos sentimos o escribir sobre algo que nos quedó dando vueltas puede ser una manera sencilla de hacer espacio para nuestros pensamientos.

En medio de una rutina que muchas veces nos lleva a estar pendientes de todo, leer y escribir nos recuerdan la importancia de reservar momentos para nosotros mismos. No como una obligación más, sino como una oportunidad para bajar el ritmo, explorar ideas y conectar con aquello que nos interesa.

Escribir puede ayudarnos a ordenar pensamientos, reconocer emociones y encontrar otras perspectivas sobre situaciones que nos preocupan.

🎧 Escuchá la charla completa

Descubrí el episodio completo de Más allá del diálogo, el podcast de SanCor Salud y Fundación SanCor Salud, y encontrá más conversaciones sobre bienestar, cultura y vida cotidiana.

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